Jueves 12 de marzo tod@s a una sola voz - 2pm

Ante la inminente sentencia en el juicio a Fujimori, organizaciones sociales respaldan acusación fiscal y convocan a una marcha ciudadana de afirmación de la justicia, en solidaridad con las víctimas y en espera de una sentencia justa y ejemplar. Jueves 12 de marzo en todo el país. Lima: 2pm Plaza de 2 de Mayo a Ministerio Público, Av. Abancay. Todos invitados... Esta es, sin duda, una oportunidad histórica de afirmar la justicia en nuestro país y lo expresaremos en un acto ciudadano y simultaneo en todo el Peru, abierto a todos... hoy más que nunca, convendría releer a los especialistas:


http://www.paraquenoserepita.org.pe/impactocultural/implibros.php


En estas mismas circunstancias, el Gobierno peruana rechaza una donación del pueblo alemán destinada a un Museo de la Memoria... 'de la memoria lesionada al futuro lacerado' lo denima Trahtemberg en su artículo... y la Defensora del Pueblo agrega 'deseo exhortar al Poder Ejecutivo a reconsiderar su decisión y aceptar la donación del generoso pueblo alemán'.

Y al mismo tiempo Claudia LLosa, directora de 'La teta asustada' ganadora del Oso de Oro en el Festival de Cine de Berlín, dice “me parece surrealista que el presidente hable de la película”... lo comenta Ramiro en so nota 'con tetas pero sin memoria'.

JUICIO A FUJIMORI: Subjetividades, negación y juegos del poder

El libro nos ofrece aproximaciones diversas a un tema tan vigente como polémico, el juicio al extraditado presidente Alberto Fujimori. Los títulos de los textos se enuncian solos: ‘Mantener la negación es hipotecar nuestro futuro’ nos dice Viviana Valz Gen, mientras Carmen Aldana nos advierte que ‘no reconocer las heridas psicológicas, nos insensibiliza y nos acostumbra a la violencia’. La compilación de Germán Vargas Farías incluye los argumentos de Miryam Rivera, Carlos Jibaja, Nélida Baca, Giannina Paredes y los comentarios de los especialistas Carlos Beristein y Elizabeth Lira.

Pero es el prólogo de Rocío Silva Santisteban el que sitúa el foco en la médula. ‘Alberto Fujimori en el banquillo de los acusados, de espaldas a los familiares y al vidrio que marca el borde entre el espacio escénico del rito y los espectadores, sigue siendo un ser humano marcado por sus pulsiones narcisistas y por sus temores ante un ego precario. Hasta Fujimori mira, de reojo, a la zona de los familiares. Aún de esa manera solapada, la culpa del cómplice de matanzas en pos de una “razón de Estado” emerge bajo las capas de indiferencia, temor y organización sistemática de las mentiras, frente a la mirada limpia y digna de una mujer, madre o hermana que, como Antígona, lucha contra los poderes estatales sólo para poder enterrar dignamente a sus muertos’.